viernes, 6 de septiembre de 2013

CÓMO ANUNCIAR LAS VIRTUDES DE JESUCRISTO (III PARTE)


4. Tener una fe desarrollada en buena conducta.
 
Otro pasaje de la Biblia que utiliza el término “virtud”, pertenece al apóstol Pedro y dice: “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;” (2 Pedro 1:5) 

Aquí hay una cadena de virtudes a desarrollar, la que comienza con la fe, elemento fundamental para la vida cristiana. No se trata de cualquier fe; no es la fe natural que puede poner confianza en cualquier cosa, desde la fe en sí mismo hasta la que se puede tener por una deidad, sino la fe en Jesús dada por el Espíritu Santo. 

A la fe, es preciso añadir “virtud”. Se trata de una capacidad especial dada por Dios para testificar de la fe. Es la fe puesta en acción y que se demuestra por una vida virtuosa. Unos la han traducido como “poder”, otros por “buena conducta”. Añadimos o agregamos a nuestra fe cristiana la virtud como un poder que produce las más excelentes obras. Por medio de nuestra conducta, la fe se hace visible y es capaz de transformar tanto otras vidas como la propia.  

El conocimiento no está antes de la virtud sino que es posterior. Se refiere a una actitud de aprendizaje permanente para buscar la sabiduría y el entendimiento de las cosas espirituales. Necesitamos que la fe y la virtud como fuerzas interiores se alimenten del conocimiento superior dado por Dios.
 

CUALIDADES NECESARIAS PARA ANUNCIAR LAS VIRTUDES DE JESUCRISTO.

De todo lo comentado, podemos concluir que la virtud es principalmente una acción, más que un pensamiento o sentimiento. La virtud es un modo positivo de actuar y relacionarnos con nuestro prójimo y Dios. Si bien es cierto, cualquier virtud requiere de nuestra disposición para desarrollarla, es el Espíritu Santo quien la produce en el discípulo de Jesucristo. 

La definición de Iglesia que nos entrega el apóstol Pedro es certera: “vosotros sois… pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;” Basados en este texto más aquellos en que se ha traducido el término original por “virtud”, concluimos que para anunciar las virtudes de Jesucristo necesitamos adquirir primeramente cuatro conductas básicas: 

  1. Temor de Dios. Sin esta conducta no hay cambio en el ser humano. Con una actitud orgullosa es imposible que el discípulo esté dispuesto a aprender las virtudes de Jesús. 

  1. Autoridad espiritual. Esta autoridad implica coherencia entre lo que predicamos y como actuamos. Un cristiano que no da importancia a poner en acción la Palabra de Dios, jamás adquirirá las virtudes de Jesús.

  1. Conciencia limpia y de amplio criterio. La conciencia es limpiada por la sangre de Jesús; gracias a ello adquirimos el perdón, y quedamos capacitados para perdonar a los que nos han ofendido. Un desarrollo mayor de la conciencia es la adquisición de un criterio amplio, dispuesto a comprender y acoger al que es diferente o piensa distinto. Sin esa conciencia en la Gracia, poco avanzaremos en las virtudes de Jesús, quien compartía con todos, sin distinción. 

  1. Fe activa. Es la conducta primordial para todo aspecto de la vida cristiana. “Sin fe es imposible agradar a Dios”[1] La fe de Jesús se retroalimenta de obras, pues “la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.”[2] Una fe que no actúa, que no produce frutos en el cristiano, es una fe dudosa; tal vez no es fe auténtica. La verdadera fe es activa y dinámica; conlleva obras de misericordia, se multiplica y proyecta en otras vidas, y particularmente, produce virtudes en el discípulo de Jesucristo.
Ya habrá oportunidad para estudiar y reflexionar sobre cada una de las virtudes cristianas, sean estas teologales, cardinales o discipulares. Baste por ahora decir que es imprescindible para todo cristiano poseerlas y así dar testimonio vivo de Cristo. No en vano somos llamados “cristianos”, es decir “pequeños cristos”. ¿Y qué discípulo representante del Maestro seremos si no actuamos como Él? En ese caso será mejor callar.

 

BIBLIOLINKOGRAFÍA.

  • La Santa Biblia”, Casiodoro de Reina, revisión de 1960, Broadman & Holman Publishers, USA.
  • La Santa Biblia, Antiguo Testamento; © Sociedades Bíblicas Unidas 1960; Versión tomada del sitio: http://www.gentle.org/biblia/; Revisión ortográfica realizada con Word 95 (6), de Microsoft.
  • John MacArthur; “Biblia de Estudio MacArthur”; Versión Reina Valera 1960; Grupo Nelson, 2011. 
  • “Dios Habla Hoy, La Biblia Versión Popular”; Sociedades Bíblicas Unidas; 1979.
  • “Diccionario de la Real Academia de la Lengua de España”, en línea, Internet.
  • Concordancia electrónica; http://www.miconcordancia.com/concordancia.php
 



[1] Hebreos 11:6
[2] Santiago 2:17

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